AMERICAN STANFORD: El Amigo Fiel

American Stanford

El American Stanford, el american Staffordshire terrier, el Staffordshire terrier americano o bien amstaff, es un can originario de la zona inglesa de Staffordshire. Entre sus ancestros hallamos el bulldog inglés, el terrier negro y fuego, el fox terrier o bien el terrier Inglés blanco. 

Más adelante, esta raza se popularizó en Estados Unidos, donde se terminó de desarrollar como un perro más pesado y musculoso que la inglesa.

Sigue leyendo y descubre más sobre el American Stanford.

American Stanford

Historia del American Stanford

Los antepasados del moderno American Stanford provienen de Inglaterra y fueron una mezcla entre Bulldogs y razas de Terrier. Su herencia mixta les valió muchos nombres, entre ellos Bull Terrier, PitBull Terrier y Amstaff.

Con el tiempo, llegaron a ser conocidos como Staffordshire Bull Terriers. Estos perros eran utilizados para trabajar:

  • Los carniceros para manejar los toros.
  • Los cazadores para derribar jabalíes.
  • Los granjeros para ayudar en el trabajo de la granja y como ratoneros.

Los American Stanford eran muy cariñosos y leales, además de servir a sus dueños eran grandes compañeros de la familia.

Más tarde, se empezaron a utilizar en diferentes «deportes» sangrientos, la barbarie humana los condicionaba por su tenacidad, coraje, y complexión muscular a luchar contra toros y osos.

Durante el tiempo que duraron estas barbaries sangrientas las sociedades de la época los miraban como proscritos, usados en peleas de perros,  que lamentablemente hoy, de forma ilegal siguen vigentes.

Es debido a su mal uso por parte del ser humano lo que les ha ocasionado esa reputación de raza agresiva.

En 1850, la raza llega a América, donde comenzaron a conocérceles por  American PitBull Terrier, PitBull Terrier, American Bull Terrier y Yankee Terrier. Alrededor de principios del siglo XX, fueron reconocidos por el United Kennel Club (UKC) como American PitBull Terriers. El American Kennel Club (AKC) reconoció la raza como Staffordshire Terrier en 1936.

En 1976, el AKC cambió el nombre a American Stanford, ya que los estadounidenses habían criado un perro más grande que el Staffordshire Bull Terrier original, y estas dos razas debían distinguirse más claramente entre sí. Algunos criadores, sin embargo, prefirieron el nombre de American Pit Bull Terrier del UKC y lo mantuvieron.

Hoy en día, el American Stanford y el American Pit Bull Terrier todavía tienen mucho en común, aunque se han criado por separado durante más de 50 años. Hay muy pocas diferencias entre las razas, aunque los American Stanford tienden a ser un poco más grandes que los American Pit Bull Terriers y son más dóciles.

Los American Stanford se usan ahora como perros guardianes, ayudan en el trabajo policial y compiten en competiciones de tracción de peso y agilidad, además de ser mascotas familiares.

Hoy en día, tienen muy mala reputación, se les ve como perros agresivos. La legislación así lo contempla en muchos países del mundo y a menudo se les incluye en la legislación específica de la raza (Perro Potencialmente Peligroso) que los prohíbe. Algunas compañías de seguros se niegan a cubrir los hogares que los tienen.

Revise siempre las leyes locales y la póliza de seguros antes de decidir adoptar un American Stanford.

Galería de fotos del American Stanford



American Stanford Blue

Los American Staffordshire Blue se distinguen de los otros American por la tonalidad azul clara de sus ojos. Por norma general, los cachorros y adultos tienen los ojos azules, pero también hallamos ejemplares de American Stanford Blue con ojos de color verde y gris: una combinación verdaderamente preciosa.

Para que esta condición se pueda transmitir, los dos progenitores deben tener el gen regresivo. Explicado esto, se comprende que los progenitores pueden no ser necesariamente American Stanford Blue. Su pelo se resalta del resto por la tonalidad gris, ciertas personas aseveran que el pelo tiene tonos azulados; sin embargo, el nombre “Blue” se debe a la tonalidad de sus ojos.

Es posible que el pelo tenga “manchas” de coloración blanca, pero eso no significa que el ejemplar de American Stanford Blue, en cuestión, sea menos puro. La mayor parte de ejemplares presenta una mancha de color blanco en su pecho. La trufa del American Stanford Blue es de tonos grisáceos, y combina a la perfección con el pelo. Estas singulares peculiaridades se producen por la mutación de un gen. Es por esta razón que no es conveniente la adopción ni la adquisición del American Staffordshire Blue, pese a su incomparable belleza.

Pero ¿por qué? Resulta que los problemas médicos de esta alteración son bastante difíciles de tratar, dado que la claridad de los ojos tiende a causarles cataratas o ceguera temprana a estos ejemplares de American Stanford Blue. La piel del blue no está bien adaptada a la exposición solar.

Este gen afecta a la pigmentación por medio de la eumelanina.

Con todo, es también reseñable que las posibilidades de que esto ocurra son bajísimas en condiciones de cuidados responsables; de ahí lo apreciadas que son estas mascotas debido a su rareza genética. La altura en cruz de estas los American Stanford Blue es de cuarenta y cinco a cuarenta y ocho cm más o menos. Las hembras pueden pesar en torno a 20 o 30 kilogramos y los machos entre 25 y 35 kilogramos. La cabeza es de tamaño mediano y con una frente pronunciada. Las orejas son semi-erguidas. El cuerpo es fuerte y musculoso del mismo modo que los huesos y la cola es de implantación baja.

En lo relativo al carácter, tiene mucha repercusión la educación y cría. Es bien sabido que muchos creen que son luchadores natos debido a su pasado, cuando los empleaban para pelear; de ahí, que sea preciso instruirlos bien para sacar su carácter cariñoso y sobreprotector. De lo contrario, podríamos encontrarnos ante una bestia mortífera.

Como el resto de Stanford, los American Stanford Blue tienen mucha energía, con lo que, para asegurar su equilibrio sensible, deben hacer ejercicio de manera regular. Además, son bastante territoriales. Por lo que tendrán de ser educados desde pequeños para que toleren la convivencia con otras razas.



American Stanford Negro

Para hablar del color del American Stanford Negro hagamos un poco de historia. El azabache es una de las piedras más cotizadas y valoradas del planeta. La razón es su impresionante y refulgente color: el Negro.

Sin embargo, pese a que la belleza de esta piedra se encuentra en el color, este tono no es tan bien mirado en otras especies, e inclusive, en los seres vivos. Aunque nos es el caso del American Stanford Negro, veamos qué ha ocurrido en algunas comunidades con los perros negros.

Y es que la superstición de que lo negro está vinculado a la mala suerte y a los malos vaticinios ha sido llevado a la vida animal. Cuando, de hecho, resulta que la Naturaleza nos ha enseñado, como en el caso del azabache o del ónice, que el negro es símbolo de la Belleza más absoluta.

Debido a esta supestición heredada, muchos animales de color negro son rechazados e inclusive abandonados sin razón alguna más que una tan banal como la de su color: el Negro.

Sin embargo, lejos de ser rechazado, en el American Stanford Negro su color es un signo de distinción que se disputan los amantes de la raza.

De forma tradicional, se identificaba al perro negro como un ser peligroso, amenazante.

Y es evidente que, tanto en Publicidad como en el Cine se recurre al Negro para representar al Mal, y al Blanco para encarnar el Bien.

Solo párate a pensar un segundo ¿qué tipo de perro aparece en las películas de terror? Siempre Negros (y no sería extraño que fuera un American Stanford Negro). Se trata de tópicos tan falsos como que de hecho existen razas potencialmente peligrosas. Cuando todos sabemos que en la conducta de un perro no es su color ni su raza lo determinante, sino su educación y el trato que se le haya dado.

Con respecto a la belleza de los ejemplares de American Stanford Negro hay quien piensa que el color negro absorbe la luz, lo que reduce la definición de sus rasgos y ‘dificulta la lectura de sus expresiones faciales’.

Lógicamente, se trata de una percepción temporal. Desde que reparemos con atención en los rasgos y en el comportamiento de un American Stanford Negro comprobaremos que los perros negros son igualmente expresivos que los de otros colores, solo hay que “pararse” a mirarlos.

El manto de un American Stanford Negro tiene uno de los colores más atractivos –y elegantes añadimos nosotros– que tiene esta raza. Sien embargo, resulta que el pelaje de un American Stanford Negro es uno de los más difíciles de conseguir.

Pero ¿por qué ocurre eso? Pues resulta que no todos los tonos de negro son negros al cién por cién.

Fíjate bien, para que un American Stanford Negro sea considerado realmente de color negro, su pelaje debe ser totalmente negro tanto a la sombra como expuesto a la luz del sol.

Pues teniendo esto en cuenta, resulta que muchos de los ejemplares de American Stanford Negro anotados como negros; realmente, no lo son.

Además, resulta curioso que en los ejemplares de American Stanford Negro, en su genética, que da lugar a este color negro está muy presente el gen azul; por esto, vemos que:

  • El poder de pigmentación no es tan fuerte como debería ser.
  • De hecho, muchos ejemplares negros tienen descendientes de color azul.

El color negro ha de ser sólido y se debe estimar el mantó negro a la perfección, el American Stanford Negro es una “Pantera”.

Indudablemente, es una extrañeza compleja de conseguir, una maravilla para los amantes de la raza. Y una forma de belleza en movimiento del Reino Animal, el American Stanford Negro.



Características del American Stanford

Los machos de los American Stanford tienen una altura promedio de 17 a 19 pulgadas, mientras que las hembras tienden a ser un poco más pequeñas con una altura promedio de 16 a 18 pulgadas. El peso promedio de un American Stanford es de entre 40 y 60 libras, aunque algunos pueden pesar más.

American Stanford

El American Stanford es una raza musculosa conocida por su fortaleza. Es muy cariñosa y afectuosa con su familia. Los American Stanford disfruta estando con la familia, ya sea de paseo, corriendo, jugando con los niños o acostado en el sofá.

Son muy inteligentes y siempre estás ansiosos por complacernos, lo que los hace altamente entreñables. Ahora, esa inteligencia significa que necesitan estimulación mental, o de lo contrario pondrán esas mandíbulas en uso y se te comerán medica casa debido al aburrimiento, despídete de tu sofá sino lo estimulas…

Los American Stanford también pueden usar su fuerza para ser determinantes e imponer su voluntad. ¿Qué queremos decir con esto? Los American Stanford necesitan dueños con carácter y seguros, además de un entrenamiento fuerte que establezca límites.

La socialización también es importante para ayudar a la raza a superar sus tendencias naturales de distanciamiento cuando se trata de otros animales. A esta raza le encanta tener un trabajo que hacer, y lo hacen bien en las competiciones atléticas, el trabajo policial y el entrenamiento de obediencia.

Con un entrenamiento adecuado, el American Stanford puede ser un compañero de la familia leal, así como un competente perro de guarda.


El American Stanford de un vistazo

CLASIFICACIÓN AKC

CLASIFICACIÓN FCI

Terriers (Terrier Group)

Grupo 3. Terriers

AFECTIVO

DÓCIL

ACTIVO

NIÑOS

80%
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70%
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60%
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Carácter del American Stanford

El American Stanford es un perro cariñoso, leal y juguetón al que le encanta pasar tiempo con los miembros de la familia. Son bastante musculosos para su tamaño, por lo que necesita mucha actividad física: pasear o correr… 

También tienen mandíbulas fuertes, que usarán para masticar por aburrimiento. Muchos muebles han sido destruidos por un American Stanford que no está lo suficientemente estimulado física y mentalmente.

Sin embargo, con un entrenador confiado y firme que pueda cumplir con las exigencias físicas de la raza sin castigos severos será recompensado con un perro tranquilo y obediente. 

Aunque son utilizados como perros guardianes, su amor natural por los humanos hace que la capacidad de guardia del American Stanford se base más en la intimidación que en cualquier otra cosa.

Su complexión muscular y su reputación de perros agresivos actúan como disuasivos de los intrusos, aunque esa reputación es mayormente inmerecida. El American Stanford comparte mucho en común con el American Pit Bull Terrier.

Ambos han sido usados en peleas ilegales de perros, lo que los convierte en el blanco de la legislación específica de la raza que los prohíbe. Pero cuando son criados en un hogar con amor que les da el entrenamiento y la socialización adecuado: los American Stanford son animales dóciles, cariñosos, muy leales y obedientes.

"El perro es el único ser en el mundo que te amará más de lo que se ama a sí mismo" John Billing

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Personalidad del American Stanford

El American Stanford es un perro familiar que ama estar cerca de los humanos. Los American Stanford nunca son más felices que cuando pasan tiempo con sus familias, ya sea durante una vigorosa sesión de juego, una larga caminata o simplemente acurrucados en el sofá.

De hecho, aunque tienen la reputación de ser perros guardianes, es probable que saluden a los extraños con muchos lametazos y afecto. Es sobre todo su complexión muscular y su inmerecida reputación de agresivos «PitBulls» lo que intimida a los intrusos y los mantiene alejados.

Dicho esto, muchos propietarios de American Stanford afirman que los perros de esta raza son grandes jueces del carácter y conocen la intención de las personas, y que pueden ser excelentes perros guardianes por esa razón.

Los American Stanford son perros intensos: tiran, mastican muebles, cavan y ladran si se aburren.

Como perros fuertes y atléticos, pueden ser difíciles a la hora de caminar con ellos, y jalarán a donde sea que vayan si se les permite. Necesitan un entrenador seguro y asertivo que sea capaz de manejarlos con la correa, establecer límites y darles la estimulación mental y física adecuada.

También requieren una socialización temprana con los humanos y otros animales. Aunque la raza es naturalmente amigable con las personas, pueden haber confrontaciones con otros de su especie sino se han socializado correctamente.

Los American Stanford son inteligentes, deseosos de complacer, y generalmente llevan bien al entrenamiento. Disfrutan de tener un trabajo que hacer, ya sea actuar como compañero de running, correr en la playa o el campo y participar en cualquier deporte canino.

Un dueño que pueda satisfacer las demandas físicas del American Stanford y mantenerlos ocupados y bajo control, tendrá, sin duda un compañero devoto, cariñoso y obediente de por vida.

Salud del American Stanford

El American Stanford es generalmente una raza saludable, aunque están predispuestos a unos pocos problemas de salud a los que hay que estar atentos. La raza es propensa a las alergias de la piel, infecciones del tracto urinario y enfermedades autoinmunes.

También pueden desarrollar osteoartritis o espondilosis más adelante. Otros problemas de salud que pueden desarrollar los American Stanford son la tortuosa displasia de cadera, displasia de codo, hipotiroidismo, sarna demodéctica, ataxia cerebelosa, enfermedades cardíacas y rótula luxada.

Cuidados del American Stanford

Se sabe que los American Stanford tienen mal aliento, por lo que deben cepillarse los dientes al menos una vez a la semana, preferiblemente con más frecuencia, para evitar que crezcan los gérmenes del mal aliento y el sarro se apodere de sus dientes.

Sus uñas se deben mantener siempre cortas, y es un reto, a los American Stanford no les gusta que les toquen las patas. Entrenarlos temprano para que se sientan cómodos y seguros ayudará a poder tocarlos y asearlos debidamente.

Sus oídos deben ser revisados semanalmente por la acumulación de cera y limpiados según sea necesario para evitar infecciones de oído o infestaciones de plagas. Manténgase al día con los chequeos veterinarios regulares y siga sus consejos siempre.

Alimentación

A los American Stanford se les debe dar una dieta formulada para un perro de tamaño medio a grande con niveles de energía moderados. Debe consultar a su veterinario o nutricionista profesional para que le aconseje sobre cómo alimentar a su American Stanford y qué tamaño de porciones requiere.

Sus necesidades cambiarán con la edad, así que asegúrese de hacer ajustes desde que es cachorro hasta la edad adulta y la vejez según lo recomendado.

Aseo

El corto y suave pelaje del American Stanford puede venir en una variedad de colores, incluyendo azul, cervato, blanco, negro y rojo. Pueden incluir una mezcla de blanco y otros colores o una mezcla de blanco y atigrado.

Es considerado una fallo por el AKC si más del 80 por ciento del pelaje es blanco. El pelo tieso y brillante del American Stanford se cae mucho dos veces al año, al cambiar las estaciones y apenas se cae el resto del año.

Debe ser cepillado al menos una vez en semana, lo que ayudará a quitarle el dichoso pelo muerto y a mantener el pelaje brillante. El baño sólo es necesario cuando sea necesario, que no debe ser más que unas pocas veces al año a menos que los perros se ensucien mucho. Nosotros recomendamos una vez al mes dependiendo del clima local.

Generalmente, esta raza no tiene mucho «olor a perro» y puede estar sin bañarse por algún tiempo. En general, las necesidades de aseo de los American Stanford son bastante bajas.

Educación del American Stanford

Los American Stanford son conocidos por ser amantes de la familia, incluso con niños. Dicho esto, son más adecuados para hogares con niños mayores de seis años.

Esta raza es muy musculosa y puede jugar duro, lo que podría acabar con lesiones. A los niños pequeños les gusta empujar y pinchar, por lo que es especialmente importante entrenarlos en el manejo de los animales.

Incluso con perros adecuadamente entrenados de cualquier raza, el tiempo de juego con los niños debe ser siempre supervisado.

A los American Stanford no les gustan los otros perros. Originalmente, fueron criados para pelear, y aunque muchos criadores han trabajado para eliminar estas tendencias a lo largo de los años, la raza aún puede ser distante.

Conocer a otros perros en público puede ser beneficioso para la socialización de los American Stanford.

Además, los American Stanford pueden ver a otras mascotas como a una presa. La socialización temprana y el crecimiento con otros animales puede reducir la tendencia del American Stanford a no llevarse bien con otras mascotas.

El American Stanford es más adecuados para los hogares de una sola mascota.

Todos los perros comienzan a aprender desde el instante en el que nacen; así sea imitando a sus progenitores o bien a nosotros. La opción por la que opten va a depender del caso en particular.

Si tenemos otro perro en casa bien educado y apacible, nuestro cachorro va a aprender de él todas esas cualidades.

Y, si no tenemos esa suerte,  nosotros mismos hemos de ser su ejemplo.

La calma, la paciencia y la positividad han de ser el pilar de su educación para que  nos corresponda de igual modo.

El pilar esencial para conseguir un perro equilibrado en el futuro es comenzar lo antes posible con la socialización del cachorro.

Se trata de un proceso gradual en el que presentamos al perro su entorno:

  • Personas
  • Perros
  • Otras mascotas
  • Etcétera.

Es fundamental preparar bien esta etapa para evitar criar a un perro agresivo o temeroso en el futuro.

Debemos tomar cautela en este proceso y eludir un encuentro negativo para no causar un futuro trauma. Y aún así, podemos aseverar que cuanta más variedad de compañeros perros halle el cachorro en la socialización, mejor la tolerará en un futuro.

Corrige las malas conductas

Si no hemos tenido antes un perro, es esencial resaltar que las técnicas de:

  • Dominación
  • Castigo desmedido
  • Collares de púas
  • O agresiones físicas

Son COMPLETAMENTE INADECUADAS. Y es que nuestro cachorro puede desarrollar conductas muy negativas en un futuro si padece esta clase de maltrato.

Debemos buscar el bienestar de nuestra mascota: su salud física y emotiva. Por esta razón, es conveniente emplear el refuerzo positivo y un simple «No» (autoritario y seco) si hace algo que nos disgusta.

El refuerzo positivo se realiza premiando las actitudes convenientes del perro como pueden ser:

  • Dormir en su cama
  • Orinar en la calle
  • Tener una actitud social con otras mascotas

No es preciso que siempre empleemos “golosinas”, recompensas especiales para perros (si bien son una herramienta fantástica); también podemos usar caricias, besos e inclusive una palabra amable «¡Muy bien!».

Esta técnica puede llevar tiempo, pero es indudablemente la más conveniente y la que va a hacer que nuestro perro sienta auténtico amor hacia nosotros.

Educación del cachorro

Es esencial que ya antes de adoptar a un American Staffordshire Terrier (o a cualquier otro can), la familia entera se comprometa a fijar unas pautas y unas reglas generales. Como pueden ser: No permitir subirse al sofá u otras –esto va a depender de cada persona–.

Órdenes

El american staffordshire terrier es un perro leal y obediente. Pero, por su marcado carácter, es indispensable que se le eduque apropiadamente y a una edad temprana. Se debe evitar enseñarle comportamientos agresivos o poco sociables.

Instruir a un perro es algo más que enseñarle a sentarse o a dar la patita.

Es todo aquello relacionado con su comportamiento que ha de ser cariñoso y positivo.

Instruir órdenes básicas es una herramienta idónea para que nuestro perro cree un vínculo positivo con nosotros. Aparte de ser una técnica que va a hacer que se sienta útil en el núcleo familiar.

También resaltamos así que entrenar a un American Stanford nos dejará guiarle en su comportamiento y velar por su seguridad.

Paseos, juegos y diversión

El American Stanford es un perro activo, sociable y, a veces, infatigable. Es fundamental que pasees a tu can evitando los fallos más usuales del paseo (como son los tirones de correa –entre otros muchos–).

Dado que es un perro con grandes necesidades de actividad física, te invitamos a pasearle, por lo menos, 3 veces al día sumando un total de noventa minutos diarios de paseo.

En contraste a lo que bastantes personas piensan, el paseo del American Stanford (y de cualquier perro) ha de ser relajado y ventajoso para él.

  • No debes presionarle a fin de que ande junto a ti o se centre en ti.
  • Es su instante de recreo.
  • Debes dejar que transite con libertad y que explore el ambiente a fin de que pueda disfrutar.
  • Una vez finalizado el camino y hechas sus necesidades, ya puedes dedicar tiempo a la obediencia.

Por último, has de saber que el American Stanford es un cánido muy juguetón.

Hasta sus últimos años de vida podrás gozar de un perro muy activo, con lo que agregar juegos en el paseo, en casa o en el pipi-can es indispensable en esta raza.

Perseguiros mutuamente, usar mordedores o pelotas son ciertas opciones.

En casa, puedes ofrecerle el kong (el de color negro, puesto que su quijada es poderosísima) y otros objetos que pueda mordisquear a su antojo, es una cosa que le chifla y con lo que disfrutan mucho.

Si deseas tener un American Stanford esto te interesa

Pros

  • "Feo", fuerte y formal
  • Muy leal con la familia
  • Perro de guarda
  • Fácil de atender
  • Amigable con los humanos.

Contras

  • Perros con mucho caracter
  • Regulados en la Ley de PPP
  • Necesitan de un seguro
  • No es fácil asegurarlo
  • Mala fama

Conclusión

Los American Stanford tienen mucho en común con los American Pit Bull Terriers, aunque se han criado por separado durante más de 50 años.

Se consideran una raza "Pit Bull" y son objeto de la legislación específica sobre razas.

Algunas compañías de seguros no cubren a los hogares que tienen esta raza. Consulte las leyes locales y la póliza de seguros antes de adoptar una.

Los American Stanford fueron usados en los bárbaros deportes de las cacerías de toros y osos, y aún hoy en día se siguen usando en las peleas ilegales de perros. Esto contribuye a su inmerecida reputación de perros agresivos.


La raza es muy fuerte para su tamaño y tirará de las correas cuando no esté entrenada adecuadamente.
Prefieren tener un hogar con exterior, con un patio con una cerca alta y fuerte para poder correr y quemar energía.

El pelaje corto y liso del American Stanford es bastante fácil de cuidar, y la raza tiende a no tener un "olor a perro", lo que significa que el baño sólo es necesario cuando es realmente  necesario.

Aunque pueden ser buenos perros guardianes a través de la intimidación, los American Stanford son generalmente muy amigables con los humanos.


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